Organismo internacional al servicio de Iberoamérica

Cooperación Iberoamericana

Actualización:

La Cooperación Iberoamericana es el mecanismo a través del cual los acuerdos y compromisos políticos adoptados por las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno en las Cumbres Iberoamericanas se convierten en acciones concretas.

Es un modelo único en el panorama internacional: regional, multidimensional y multiactor, con un diseño flexible y horizontal en el que la participación es voluntaria. Cada país contribuye de acuerdo con sus prioridades nacionales, en el marco de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Está basada en la solidaridad entre los 22 países que conforman la Comunidad Iberoamericana. A través de acciones conjuntas, contribuye al desarrollo socioeconómico y sostenible de la región.

El papel de la SEGIB: plataforma de apoyo a la cooperación

La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) actúa como plataforma de apoyo a la Cooperación Iberoamericana para todos los actores del sistema. Su función es dinamizar los espacios iberoamericanos, coordinar sinergias, y realizar el seguimiento y evaluación de los Programas, Iniciativas y Proyectos Adscritos (PIPA).

Para ello, la SEGIB desarrolla y renueva cada cuatro años un Plan de Acción Cuatrienal de la Cooperación Iberoamericana (PACCI), cuyas áreas estratégicas son:

  • Fortalecimiento de la Cooperación Iberoamericana
  • Inclusión social y mejora de la gobernanza
  • Conocimiento, educación superior, ciencia y tecnología
  • Igualdad de género
  • Cultura para el desarrollo sostenible
  • Dimensión ambiental del desarrollo sostenible
  • Innovación, emprendimiento y transformación digital

¿Cómo funciona? Instrumentos y resultados

La Cooperación Iberoamericana busca resultados concretos que incidan directamente en el fortalecimiento de las políticas públicas sectoriales de cada país. Para lograrlo, combina dos modalidades:

  • Cooperación técnica: intercambio de buenas prácticas, creación de redes, formación y participación en el diálogo político con quienes toman decisiones.
  • Cooperación financiera: fondos concursables y otros mecanismos para dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía iberoamericana.

Instrumentos: Programas, Iniciativas y Proyectos Adscritos (PIPAs), Redes y mandatos

Desde la Segib, la Cooperación Iberoamericana se articula, principalmente, por medio de:

  1. Programas, iniciativas y Proyectos Adscritos (PIPAs)
  2. Redes registradas en la Cooperación
  3. Mandatos emanados de las Cumbres Iberoamericanas de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. 

La Cooperación iberoamericana es el sistema de trabajo conjunto entre los 22 países iberoamericanos para transformar los acuerdos de las Cumbres Iberoamericanas en políticas públicas y acciones concretas. 

En la Cooperación iberoamericana participan los 22 países de la Comunidad Iberoamericana: los estados de América Latina, España, Portugal y Andorra. La participación es voluntaria y cada país contribuye según sus prioridades nacionales.

La SEGIB actúa como plataforma de apoyo: coordina los programas, iniciativas y proyectos, genera sinergias entre actores, realiza el seguimiento y evaluación, y elabora el Plan de Acción Cuatrienal (PACCI).

El Plan de Acción Cuatrienal de la Cooperación Iberoamericana (PACCI) es el documento estratégico que define las prioridades y ejes de actuación de la cooperación para un periodo de cuatro años.

Los principales instrumentos de la cooperación iberoamericana son los Programas, Iniciativas y Proyectos Adscritos (PIPA), las Redes Registradas y los mandatos emanados por las y los Jefes de Estado en las Cumbres Iberoamericanas.

 Las áreas prioritarias de la Cooperación Iberoamericana son conocimiento, cultura, medio ambiente, género, cohesión social y emprendimiento. También aborda temas transversales como innovación, transformación digital, gobernanza y desarrollo urbano.

El carácter regional, horizontal y flexible distingue a la Cooperación iberoamericana: no impone condicionalidades, respeta las prioridades nacionales y combina cooperación técnica y financiera con participación tanto gubernamental como de la sociedad civil.

1. Pipas (Programas, Iniciativas y Proyectos Adscritos)

Con propuestas concretas en conocimiento, cultura, género, medioambiente, transformación digital,  y cohesión social, además de en un conjunto de temas transversales como la cooperación sur-sur, la seguridad vial, la gobernanza o el desarrollo urbano. Se distinguen varias categorías:

  • Programas iberoamericanos Son propuestas gubernamentales presentadas en las Cumbres para aunar esfuerzos en torno a una meta regional. Requieren la participación mínima de 7 países.
  • Iniciativas iberoamericanas También de origen gubernamental y orientadas a fortalecer políticas públicas sectoriales a nivel regional. Requieren la participación mínima de 3 países.
  • Proyectos Adscritos Son actuaciones impulsadas por municipios, entidades regionales, redes iberoamericanas, ONG, empresas, universidades, organizaciones sociales, sindicatos o fundaciones. Reconocen el trabajo conjunto del tejido social, económico, cultural y político iberoamericano y pueden contar con el respaldo de la Cumbre Iberoamericana.

2. Redes 

El Registro de Redes Iberoamericanas nació en la XVIII Cumbre Iberoamericana (El Salvador, 2008), cuando las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno acordaron crear este mecanismo, bajo la responsabilidad de la SEGIB, para fortalecer el espacio iberoamericano articulando a los distintos actores que realizan tareas significativas en la región. 

Es un espacio de intercambio y acción que apuesta por el multilateralismo, la cooperación, el desarrollo sostenible y la solidaridad a través del diálogo de todos los actores sociales que coexisten en una región plural. 

Actualmente cuenta con 25 redes inscritas, que abarcan ámbitos tan diversos como la salud, la justicia, el medioambiente, la economía social, la protección de datos o los derechos de la ciudadanía. 

La inscripción en el Registro permite a las redes acceder a información generada en las Cumbres y reuniones ministeriales, utilizar el logo de Red Iberoamericana y formar parte del directorio de organizaciones especializadas de la SEGIB. La experiencia acumulada con estas redes ha demostrado su enorme capacidad para activar acciones territoriales con rapidez, compartir información y generar conocimiento especializado en sus áreas temáticas.

3. Mandatos

Las Cumbres Iberoamericanas son también el origen de mandatos concretos que las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno encomiendan a la SEGIB para desarrollar compromisos políticos específicos. Estos mandatos traducen las prioridades de la Comunidad Iberoamericana en líneas de trabajo institucional con objetivos, plazos y mecanismos de seguimiento definidos.

Un ejemplo paradigmático es el mandato relativo a la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en Entornos Digitales (CIPDED). Aprobada en la XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, la Carta encargó a la SEGIB liderar su implementación en los 22 países de la región.