La XIII Conferencia Iberoamericana de Ministros y Ministras de Medio Ambiente y Clima ha concluido con un consenso entre los 22 países para aprobar la Agenda Medioambiental Iberoamericana (AMI), documento que marcará la hoja de ruta en materia de sostenibilidad en Iberoamérica hasta 2030 y que será elevado a la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno en Madrid.
El encuentro, que refuerza el compromiso político de la región frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, ha sido organizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, junto con la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). España preside la Secretaría Pro Tempore de la XXX Cumbre de jefas y jefes de Estado, que se celebrará en Madrid el próximo noviembre.
En la reunión ministerial en Málaga se ha adoptado una declaración aprobada por todos los países, que reafirman el compromiso de Iberoamérica con el multilateralismo y las agendas medioambientales globales.
La vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, anfitriona del encuentro ha señalado que: “Iberoamérica es una de las regiones más expuestas y vulnerables, sí, pero es, sobre todo, un inmenso pulmón verde y azul del planeta. Por eso reforzamos la voluntad de cooperación para convertir la emergencia climática en una agenda de oportunidades y de modernización de nuestras sociedades”.
“La Reunión Ministerial de Medio Ambiente marca un paso decisivo para Iberoamérica, con la adopción de una Agenda Medioambiental común que refleja la capacidad de la región para construir consensos, proyectar una voz propia en la agenda global y traducir compromisos en acción colectiva frente a una crisis ambiental que no reconoce fronteras”, ha afirmado Andrés Allamand, Secretario General Iberoamericano.
La nueva Agenda Medioambiental Iberoamericana establece un marco de cooperación estructurado en los cuatro ejes de la Carta Medioambiental Iberoamericana, aprobada en la Cumbre de Santo Domingo, 2023. Los objetivos están enfocados en: acelerar la acción climática, la protección de la biodiversidad, la gestión sostenible de los recursos naturales y la lucha contra la contaminación.
Durante la reunión, los países han reiterado su compromiso con el Acuerdo de París, subrayando la urgencia de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C y de incrementar la financiación climática, especialmente para los países en desarrollo. A su vez, han apoyado la implementación efectiva del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming Montreal.
Asimismo, han destacado la necesidad de respuestas colectivas e integradas ante el agravamiento de los fenómenos extremos, la degradación de los ecosistemas y la creciente presión sobre los recursos hídricos. La declaración aprobada también pone el foco en la protección y restauración de la biodiversidad, el impulso de la economía circular y la gestión sostenible de los océanos, así como en la movilización de recursos financieros y tecnológicos para afrontar los desafíos ambientales de la región.
En la XIII Conferencia se ha reconocido el papel clave de las redes iberoamericanas como espacios de cooperación técnica y política, así como la contribución de la SEGIB en la articulación de una respuesta regional coordinada.
Agenda regional
En la declaración se demuestra el compromiso de Iberoamérica a través de las siguientes actuaciones:
- La elección del chileno Julio Cordano como presidente del Comité Intergubernamental de Negociación para elaborar un Instrumento Internacional Jurídicamente Vinculante sobre la Contaminación por Plásticos, Incluso en el Medio Marino.
- Calendarización de la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Más Allá de los Combustibles Fósiles, a celebrarse en Santa Marta, Colombia, del 24 al 29 de abril de 2026.

