
La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ) dan a conocer el estudio «Entre la vulnerabilidad y la oportunidad: salud mental juvenil en entornos digitales», el primer análisis regional sistemático sobre el impacto de la digitalización en la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas jóvenes en los 22 países de la Comunidad Iberoamericana.
El documento, publicado en febrero de 2026, y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), constata que cerca de 16 millones de adolescentes iberoamericanos viven con algún trastorno mental— y llama a los gobiernos a actuar de forma urgente, articulando salud, educación y políticas digitales bajo un enfoque de derechos.
Una crisis silenciosa de proporciones epidémicas
Iberoamérica es la única región del mundo que, hasta 2019, registró un aumento sostenido e ininterrumpido de los trastornos mentales entre su población joven. La ansiedad pasó del 5,5% al 7,3% entre 2000 y 2021, y la depresión del 3,5% al 4,4% —cifras que superan las de los países de la OCDE—. Hoy, el 44% de las personas jóvenes de entre 18 y 24 años reconoce sentir tristeza, angustia o desesperanza de forma habitual.
El suicidio es ya la tercera causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años en la región, con tasas superiores a seis muertes por cada 100.000 habitantes. En países como Argentina, Bolivia, Colombia, El Salvador, Nicaragua y Paraguay, las tasas de suicidio son más elevadas entre jóvenes de 15 a 29 años que en la población adulta.
Frente a esta realidad, los datos hablan de una respuesta insuficiente por parte de la sanidad pública: los países de la región destinan menos del 3% de su gasto en salud a la salud mental, y cerca de la mitad de esos recursos se concentra en hospitales psiquiátricos. Precisamente, este será uno de los marcará la conversación de la XX Reunión Ministerial Iberoamericana de Juventud, que se celebrará mañana en Zamora, rumbo a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado.
La digitalización: entre el riesgo y la oportunidad
Iberoamérica ocupa un lugar destacado en el uso global de redes sociales: sus habitantes pasan una media de 3 horas y 32 minutos diarios conectados, muy por encima de Norteamérica y Europa. Este nivel de exposición, concentrado especialmente en adolescentes, tiene consecuencias directas y documentadas sobre la salud mental.
El estudio evidencia que uno de cada cinco jóvenes presenta algún trastorno mental vinculado, entre otros factores, al uso intensivo de redes sociales, y que más del 60% experimenta lo que el informe denomina «ansiedad digital». La exposición a redes sociales por más de tres horas diarias duplica el riesgo de síntomas de ansiedad y depresión.
Los impactos no son aleatorios: afectan con mayor intensidad a las mujeres jóvenes, a las personas jóvenes LGBTIQ+, a quienes tienen acceso temprano a dispositivos y a quienes viven en contextos de mayor vulnerabilidad socioeconómica. Una investigación global con 28.000 personas reveló que el 42% de los niños y el 74% de las niñas que recibieron su primer dispositivo a los seis años presentaron problemas de salud mental, frente al 36% y el 46%, respectivamente, de quienes lo recibieron a los 18 años.
Sin embargo, el informe subraya que la tecnología también puede ser parte de la solución. Las plataformas digitales son hoy un canal clave para la promoción de la salud mental, el acceso a información, la construcción de comunidades de apoyo y el diseño de intervenciones a escala. La clave está en gobernar esa transformación desde el bienestar y los derechos.
La Carta Digital Iberoamericana como marco de acción
Este estudio se inscribe en el trabajo de la SEGIB para implementar la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en Entornos Digitales, adoptada en 2023 en la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de República Dominicana.
El informe demuestra que proteger la salud mental de las personas jóvenes en entornos digitales no es un añadido opcional a las políticas de digitalización: es una condición constitutiva del ejercicio de los derechos digitales. La protección de datos personales guarda la autonomía emocional; la educación digital construye capacidades críticas; los entornos digitales seguros implican también la prevención del daño psicológico.
Datos clave del informe
- 16 millones de adolescentes en Iberoamérica viven con algún trastorno mental — el 15% de la población adolescente de la región.
- 1 de cada 5 jóvenes presenta algún trastorno mental vinculado al uso intensivo de redes sociales.
- Más del 60% de la juventud iberoamericana experimenta «ansiedad digital».
- 3h 32min es el tiempo medio diario que las personas jóvenes de la región pasan en redes sociales — el más alto del mundo junto a otras regiones emergentes.
- Exposición a redes sociales más de 3 horas diarias duplica el riesgo de ansiedad y depresión.
- El suicidio es la 3ª causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años en la región.
- Menos del 3% del gasto público en salud se destina a salud mental en los países iberoamericanos.
- El 72% de la juventud de la región declara que la pandemia de COVID-19 afectó negativamente su salud mental.
- 44% de las personas jóvenes de 18 a 24 años reconoce sentir tristeza, angustia o desesperanza de forma habitual.
- El 28% de las estancias en hospitales psiquiátricos de la región supera los cinco años — la proporción más alta entre las regiones de la OMS.
Nota sobre las fuentes
Todos los datos citados en esta nota de prensa proceden del estudio «Entre la vulnerabilidad y la oportunidad: salud mental juvenil en entornos digitales» (SEGIB y OIJ, febrero de 2026). El informe es una revisión regional que sintetiza y atribuye cada dato a sus fuentes primarias originales. A efectos de transparencia, detallamos a continuación la procedencia primaria de cada estadística:
- 16 millones de adolescentes / 15% con algún trastorno mental; suicidio como 3ª causa de muerte en adolescentes de 15-19 años. Fuente primaria: PNUD y OIJ (2023).
- Ansiedad: del 5,5% al 7,3% (2000-2021); depresión: del 3,5% al 4,4%; 44% de jóvenes siente tristeza, angustia o desesperanza. Fuente primaria: PNUD (2025).
- Más del 60% de la juventud experimenta «ansiedad digital». Fuente primaria: OPS (2022) y BID (2023).
- Media de 3 horas y 32 minutos diarios en redes sociales, por encima de Norteamérica y Europa. Fuente primaria: Global Web Index — GWI (2024).
- Más de 3 horas diarias en redes sociales duplica el riesgo de síntomas de ansiedad y depresión. Fuente primaria: U.S. Surgeon General’s Advisory (2023).
- 72% de la juventud declara que la pandemia afectó negativamente su salud mental. Fuente primaria: ONU (2022).
- Menos del 3% del gasto público en salud se destina a salud mental; el 28% de las estadías psiquiátricas supera cinco años. Fuente primaria: OCDE, y Banco Mundial.
- Impacto del acceso temprano a dispositivos: 42% de niños y 74% de niñas que recibieron su primer dispositivo a los 6 años presentaron problemas de salud mental. Fuente primaria: Sapien Labs (2023), estudio global con 28.000 personas.
