Santiago y Viña del Mar 1996

Foto de familia de la VI Cumbre Iberoamericana Santiago y Viña del Mar 1996

Descripción

Los mandatarios iberoamericanos aprovecharon el encuentro para confirmar una vez más, su adhesión a los principios y objetivos adoptados en las Cumbres precedentes, y abordaron el tema del desarrollo político, como continuación a los debates anteriores en torno al desarrollo económico y social, sostenido y sostenible.

En este sentido, se analizaron las claves de una cooperación política iberoamericana, que impulse un desarrollo político que genere, a su vez, sociedades más participativas, democráticas y transparentes y se estudiaron las dimensiones internacionales, socioeconómicas y políticas de la gobernabilidad en democracia.

Asimismo, los Jefes de Estado y de Gobierno adquirieron el compromiso de fortalecer las Instituciones y la cultura democrática, de mejorar la calidad de la política, de modernizar la gestión pública y apoyar los procesos de descentralización, de crear las condiciones necesarias para aumentar la equidad social, y de consolidar las bases socioeconómicas que hacen posible una democracia integral.

Finalmente, se revisaron los programas y proyectos de cooperación ya existentes y se debatieron otros temas de interés, como los derechos humanos, la lucha contra el tráfico ilícito de drogas y delitos conexos, el terrorismo, el desarme, y el apoyo a la renegociación de la deuda externa.

La VI Cumbre tuvo por tema central el Desarrollo Político de Iberoamérica. Los mandatarios de la región debatieron específicamente sobre los siguientes asuntos:

  • La gobernabilidad para una democracia eficiente y participativa
  • Las condiciones para una cooperación política regional
  • Las dimensiones internacionales de la gobernabilidad en democracia y el fortalecimiento de las instituciones políticas
  • Las dimensiones socioeconómicas de la gobernabilidad en democracia
  • Y las dimensiones políticas de la gobernabilidad en democracia.
Los mandatarios iberoamericanos reunidos en Chile, partiendo de la idea de que la necesidad de consolidar sus democracias, haciéndolas más eficientes, participativas y transparentes, constituye una tarea permanente y un obligado espacio de reflexión y cooperación para sus pueblos, quisieron puntualizar, entre otras, las siguientes recomendaciones:
Sobre la Gobernabilidad para una democracia eficiente y participativa, afirmaron que:
  • Las democracias iberoamericanas tienen como desafíos asegurar una representación y participación efectiva de la población, procurando que las opiniones y las iniciativas fortalezcan a las sociedades. La gobernabilidad democrática supone también transformaciones sociales, económicas y culturales profundas orientadas a combatir las desigualdades y los problemas de exclusión social.
  • Las democracias de la región deben hacer frente a los retos que suponen la superación de la pobreza, el mejoramiento de la seguridad pública y de la administración de la justicia, así como el combate contra la corrupción, el terrorismo, las drogas ilícitas y sus problemas conexos, el lavado de dinero y otras formas de delincuencia organizada internacional.
Sobre la cooperación política iberoamericana, afirmaron que ésta implica una interacción entre las naciones, que se fundamenta en el respeto irrestricto a la soberanía, la integridad territorial, la autodeterminación y la independencia de cada país. Asimismo, exige que las tradiciones nacionales arraigadas en cada una de las sociedades iberoamericanas sean respetadas, y que se posibilite la elección de los medios, los instrumentos y los mecanismos que cada Nación considere más idóneos.
Sobre las dimensiones internacionales de la gobernabilidad en democracia, puntualizaron que:
  • La gobernabilidad democrática se fortalece en un entorno de paz y seguridad internacionales.
  • Sólo una comprensión cabal de los alcances de la globalización, permitirá encarar sus riesgos, aprovechar sus oportunidades y amortiguar los efectos que inciden sobre los sectores más vulnerables de la población.
  • En el marco del regionalismo abierto y con el propósito de conseguir una integración de los Estados en un sistema económico interdependiente y crecientemente globalizado, los gobiernos iberoamericanos han suscrito e impulsan activamente diversos acuerdos de liberalización de intercambios comerciales a nivel mundial, regional y subregional. En este sentido, rechazan la aplicación de medidas unilaterales, particularmente las coercitivas, contrarias al libre comercio.
A su vez, los mandatarios se comprometieron a intensificar los lazos de cooperación internacional en la lucha contra la corrupción, el terrorismo, las drogas ilícitas y sus problemas conexos, el lavado de dinero, el tráfico de armas y otras formas de delincuencia organizada internacional.
Sobre las dimensiones socioeconómicas de la gobernabilidad en democracia;
  • Constataron que la democracia requiere de un Estado que, promoviendo la equidad, concilie los imperativos de crecimiento económico y desarrollo social, privilegie la inversión en el campo social, promueva la igualdad de oportunidades y responda eficazmente a las aspiraciones legítimas de los hombres y mujeres de la región.
  • Destacaron las experiencias positivas de la acción conjunta del Estado, de los empresarios y otras entidades privadas y de las organizaciones sociales, en el diseño, la gestión y la evaluación de diferentes políticas públicas.
  • Recordaron que el crecimiento y la equidad son exigencias compatibles, de allí la importancia de que el Estado contribuya a garantizar la complementariedad entre ambas; el mantenimiento de los equilibrios macroeconómicos; la inversión en recursos humanos; la generación de empleo productivo y la modernización tecnológica.
Sobre las dimensiones políticas de la gobernabilidad en democracia, puntualizaron que:
  • La gobernabilidad en democracia supone la representación y participación de todos los habitantes de los Estados miembros sin consideración de origen, raza, religión o sexo, con especial consideración a las poblaciones indígenas. Ello implica reconocer la contribución de las mayorías y de las minorías al perfeccionamiento del modelo democrático.
  • La dignidad de las personas, la igualdad y la participación plena de mujeres y hombres en la política, la economía y la sociedad, son fundamentales para la práctica democrática.
  • La raíz ética de la actividad política constituye el fundamento más importante del respeto hacia esta actividad.
  • En cuanto a los procesos electorales y referéndum, la disponibilidad de información confiable acerca de las tasas de abstención electoral, del nivel de inscripción en registros electorales, en los partidos y agrupaciones políticas, constituye un paso adicional para el fortalecimiento de la democracia.
  • El fortalecimiento de la democracia en Iberoamérica ha traído consigo, entre otros, un interés generalizado por el perfeccionamiento de los regímenes políticos, de las formas del Estado y de los órganos y estructuras que lo conforman.
  • La reforma del Estado abarca a los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Una de las más notables reformas es la de la administración de justicia, inspirada en una nueva valoración de su papel en la sociedad, particularmente de su función social.
  • El cambio en la Administración apunta a mejorar la calidad y eficiencia de su capacidad de gestión, especialmente en lo que hace al digno trato de los usuarios de los servicios públicos. Ello es especialmente relevante para la calidad de vida de los sectores menos favorecidos, quienes recurren masivamente a estos servicios.
  • En el esfuerzo de modernización y descentralización del Estado, el municipio es uno de los elementos fundamentales del proceso de reformas. No hay descentralización sin fortalecimiento de la vida comunal, porque el desarrollo regional se basa en medida importante en la participación ciudadana a través de municipios eficientes, conocedores de las necesidades y aspiraciones propias de sus respectivas comunidades.
Teniendo presente todo lo anterior, los mandatarios se comprometieron a fortalecer decididamente las instituciones y culturas democráticas iberoamericanas; a mejorar la calidad de la política, de sus comportamientos y de sus estilos; a modernizar la gestión pública y apoyar los procesos de descentralización; a crear las condiciones necesarias para aumentar los niveles de equidad social, consolidar las bases socioeconómicas que harán posible una democracia integral; y a asumir las oportunidades que ofrece la globalización.
Y convocaron a los partidos, parlamentos, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales, a desarrollar con fuerza y creatividad múltiples iniciativas que garanticen la gobernabilidad democrática en toda Iberoamérica.
En cuanto a la Cooperación Iberoamericana derivada de la Conferencia, declararon que una vez instituido el sistema de cooperación derivado de la Cumbre precedente, el reto al que se enfrentaban los países iberoamericanos era desarrollar sus estructuras y movilizar los recursos humanos y financieros para que la ejecución de los programas fuera eficaz y ofreciera resultados concretos.
En ese sentido, expresaron su beneplácito por la entrada en vigencia del “Convenio para la Cooperación en el Marco de la Conferencia Iberoamericana”; destacaron los resultados alcanzados por los programas iberoamericanos en ejecución; y apoyaron, entre otras, las siguientes iniciativas: Programa de Desarrollo Audiovisual en Apoyo de la Construcción del Espacio Visual Iberoamericano (IBERMEDIA) y la realización de un repertorio del Sistema Internacional de Notación de Libros (ISBN) en lengua castellana y portuguesa.
Los mandatarios acordaron en materia de cooperación, entre otros asuntos:
  • Encomendar a la Secretaría Pro Témpore la tarea de elaborar anualmente un “Informe de Programas, Proyectos e Iniciativas de Cooperación Iberoamericana”; la creación, actualización y distribución a los países miembros, de una base de datos que contenga información, entre otros, de los Responsables de Cooperación Iberoamericana, de la situación del Convenio para la Cooperación en el Marco de la Conferencia Iberoamericana y su Manual Operativo, de los documentos de programas y proyectos en curso y de los documentos de programas y proyectos en fase preparatoria de ejecución.